Leyendo:
«Los verdaderos poderes que determinan las condiciones en las que todos actuamos en estos tiempos se mueven en el espacio global, mientras que nuestras instituciones de acción política siguen, en gran medida amarradas al suelo; son como antes, locales.
Puesto que siguen siendo locales, los organismos políticos que operan en el espacio urbano suelen adolecer de falta de poder para actuar. Una de las paradojas más desconcertantes surgidas en nuestra época es que la política, en un planeta en creciente globalización, tiende a ser, de forma apasionada y consciente, local.
Las ciudades se han convertido en el vertedero de problemas engendrados y gestados globalmente. Sus habitantes y sus representantes electos deben de enfrentarse a una tarea imposible, se mire por donde se mire: encontrar soluciones locales a dificultades y problemas engendrados globalmente».
Zygmunt Bauman, Tiempos líquidos
Entrevista con ‘El Pequeño’, hoy en El País.
Doy por hecho que sabe mucho más de lo que cuenta y que esta entrevista es como la primera lazada de un atado mayor. Lo interesante sería saber quién prepara el lazo o qué se pretende atar.
Recibo las bases del Premio de Novela de la Editorial Onuba.
Y leo no sin asombro:
1. «El otorgamiento del Premio supone que el autor de la obra ganadora, cede en exclusiva a Editorial Onuba todos los derechos de explotación de la obra ganadora.
2. Incluyendo entre otros los de reproducción por
- cualquier sistema gráfico, mecánico, electrónico, reprográfico, digital o de cualquier otra índole,
- distribución en cualquier formato y canal,
- y mediante venta, alquiler, préstamo o cualquier otra forma;
- comunicación pública y proyección audiovisual, representación escénica, emisión por radio fusión, transmisión por cámara óptica, alámbrica o inalámbrica, sistemas telemáticos, digitales u on-line, incorporación a base de datos, o mediante cualquier otro sistema;
- transformación, incluida la traducción a lenguas oficiales del estado español, y la adaptación a obra audiovisual, u otras derivadas;
- y para todas las modalidades de explotación y medios de difusión conocidos en el momento del otorgamiento del Premio,
- en todos los países y lenguas del mundo,
- y por todo el periodo de vida de los derechos de Propiedad Intelectual.
3. Editorial Onuba podrá suscribir con terceros, los acuerdos que resulten precisos para posibilitar la más óptima explotación en las diversas modalidades tanto en España como en el extranjero, o bien efectuar la explotación directamente por sí misma.
4. Editorial Onuba se reserva el derecho a las ediciones y tirada de la obra ganadora, que considere oportunas.
5. Como asimismo a la distribución de la obra ganadora.»
6. Y después de darles todo esto, ¿qué más?
Mejor que alguien me explique.
60 especialistas cubanos residentes en la Isla viajan a los EEUU a abundar sobre temas tan diversos como se les pudo ocurrir para justificar el viaje —que de eso se trata, ya lo sé— y para ello el gobierno de los EEUU les concede visado de entrada al país y por ende, los tratará como huéspedes. Al frente de la comitiva va la hija del dictador de turno, que es a buen entender, como si viajara el propio dictador, sólo que esta vez, por persona interpuesta, ¿a qué sí?
Entonces yo me pregunto. ¿Y los cincuenta y tantos años de dictadura? ¿Las largas condenas a prisión? ¿La pena de muerte? ¿Los millones de cubanos en el exilio? ¿Los millares de muertos por colaboración con los EEUU o por querer huir hacia tal país?
Doy por hecho que al olvido, ¿no?
La compañía Repsol abandona la exploración de yacimientos de petróleo en aguas cubanas. Luego de varios meses sin resultados están cerrando la zona de obras y se marchan.
Cuba, en cambio, asegura contar con una reserva, aún por explotar, de 20.000 millones de barriles de petróleo.
Los EEUU se mantienen a la espera. El día que alguien los encuentre (ahora trabajan vietnamitas y venezolanos) llegará a su fin el gobierno de turno, el control estatal y todos los obstáculos entre los cubanos y esas palabras tan inocuas como útiles llamadas ‘libertad’, ‘democracia’, ‘derechos humanos’, ‘igualdad’ e ‘indepencia’, por ejemplo.
Pero ya lo aseguro, primero habrá que encontrar el petróleo. Lamento que Repsol fracasara.
Termino de leer ‘Kali, la oscura’, la última novela -aún inédita- de Andrés Jorge y desde ahora apuesto mis cartas bocarriba: no sólo es la mejor novela de su autor, sino además es la novela más subversiva -y esto no tiene nada que ver con las ideologías- que me he encontrado en bastante tiempo.
De hecho, hace unos diez años, dejé a medias una novela porque no tenía el fondo -aún no sé si lo tengo- para seguir escribiéndola. Pero esta novela de Andrés Jorge es otra cosa y alcanza la libertad literaria de la amoralidad.
Ya se publicará y ya volveré a hablar de ella.
Los Carpinteros visten y maquillan de negro y gris a músicos y bailarines y los disponen en una comparsa que debe arrollar su ‘conga irreversible’ y que avanza de espaldas ante los espectadores.
Se supone que detrás de tal espectáculo hay un significado de regresión, de luto si tomamos los colores o hasta de pérdida de un significado nacional. Todo ello puestos a pensar a favor de Los Carpinteros y sus intensiones.
Pero el pueblo lee mucho mejor que yo y que los bailarines avancen de espaldas y los músicos también, lo tiene sin cuidado. Eso qué más da. Lo importante es que suena, hay música y se puede bailar. Lo demás a quién le importa. La conga ya puede llamarse como quiera o pretender lo que se le ocurra al coreógrafo, lo que cuenta es su ruido, exclusivamente su ruido y la capacidad de ir tras ella:
Es difícil imaginar el mundo sin jerarquías, como un paisaje donde cada elemento ejerce sólo ciertas influencias —siempre recíprocas— sobre los demás, pero no los determina, sino que influye sobre ellos a través de vínculos inapreciables y subterráneos, cuyo mejor equivalente podría ser una población de carrizo. Sus raíces dibujan extensas e imperecederas plantaciones, que siempre viajan hacia el agua.
En 1980, Gilles Deleuze y Félix Guattari partían de la figura botánica del ‘rizoma’ (la raíz del carrizo), para explicar el sistema a partir del cual habían escrito Mil mesetas, la segunda parte y final de Capitalismo y esquizofrenia.
Hace un año y unos pocos días, estaba diciendo que entre los mejores discos de 2010, estaba ‘Brothers’, por The Black Keys. Y llegaba a jurar que el álbum era de los muy buenos.
Pero un momento, The Black Keys han publicado en 2011 —y yo no lo he podido conseguir hasta ayer, porque quería la copia física— ‘El camino’ su último disco, publicado en octubre.
Y ahora sí estamos hablando de otra cosa. Hacía tiempo que no escribía con tanta convicción y alegría ¡Discazo!
11 canciones que no dejan sitio para las medias tintas.